El candidato a intendente por Chubut al Frente, Gustavo Sastre, sostiene plena la confianza a una semana de las elecciones generales.
“Lo dijimos el día de la elección, con el resultado puesto y de cara a la gente. Nuestro objetivo es superar el 40% tras obtener el 32% en las generales. Y sabemos que vamos por buen camino. La gente nos lo hace saber a cada paso. Pero vamos a seguir trabajando hasta el último minuto del día de la elección. Es nuestra forma, nuestra manera. No solo hemos presentado propuestas, yo personalmente he recorrido los barrios de la ciudad durante 8 años como el militante número 1 del proyecto de Ricardo”, dijo Gustavo.
Y admitió que “desde el minuto cero, prometimos dejar todo por esta elección. Convencidos de lo que podemos darle a Madryn. Amamos esta ciudad, conocemos por cuestiones obvias la marcha permanente de la actual gestión, la vivimos, acompañamos de cerca. Somos los que mejor saben qué se hizo en la ciudad, y que falta hacer. Por eso siempre decimos que somos los que sabemos cómo hacerlo. Es una realidad”.
Para Gustavo, el desafío más alto pasa por “darle continuidad inmediata a las obras que están en marcha en cada rincón de Madryn. Eso está totalmente garantizado” y agregó que “hace años que venimos teniendo un crecimiento sostenido. Ricardo deja la vara muy alta. Pero los próximos cuatro años serán de una transformación absoluta. Es una cuestión personal con la ciudad. Devolverle todo lo que me dio a mí en la vida como dirigente deportivo y social, y todo lo que le ha dado a mi familia”.
En ese orden resaltó que “podemos caminar cada rincón de la ciudad, cara a cara con el vecino. Jamás nos dijeron que teníamos que irnos de algún lugar. Eso pasa porque nos ven todos los días caminar los barrios, todos los meses, durante todos los años de gestión de Ricardo. Por eso no nos dice nada la gente, porque sabe que siempre estamos donde nos necesitan, sea en el rincón de Madryn que sea, a la hora que sea. No hay que subestimar a los vecinos, ellos saben identificar a los dirigentes que siempre dieron la cara, para decir que si o para decir que no, pero siempre mirando a la gente de frente. Y también saben diferenciar eso, con los oportunistas de siempre que salen a trabajar seis meses cada cuatro años vendiendo espejitos de colores”.
