El presupuesto participativo es un nuevo modelo de gestión, que plantea el protagonismo popular en la construcción de ciudades más democráticas e inclusivas.
Esta establecido en la Carta Orgánica Municipal de la Ciudad de Puerto Madryn, y en este caso se plantea implementar una prueba piloto de Presupuesto Participativo Joven, orientado a las necesidades de los jóvenes entre 15 y 24 años de edad.
Consiste en asignar un monto en el presupuesto municipal para este Programa, que implica entre el 1 y 2% del presupuesto total.
Se divide la ciudad en 12 zonas, y se desarrollan en cada a través de Asambleas barriales de libre participación, donde en una primera instancia se discuten y charlan “ideas”, luego se presentan formularios con estas ideas más desarrolladas, y finalmente, previa factibilidad técnica y ajustados los montos, se procede a definir los proyectos ganadores por consenso o por votación directa.
Una vez definidos los 12 proyectos elegidos, la Municipalidad debe ejecutarlos con control de una comisión de seguimiento donde participan representantes ciudadanos por zonas, del ejecutivo municipal, del Concejo Deliberante, del Consejo Consultivo de la Juventud entre otros.
Los proyectos que podrán ser financiados con este mecanismo de Presupuesto Participativo Joven son obras o servicios comunitarios, en espacios públicos.
Esta herramienta participativa es muy importante porque intenta revertir la lógica tradicional de la gestión municipal que es verticalista, estanca, burocrática y poco participativa.
La crisis de representación política que vivimos nos exige desarrollar con creatividad mecanismos que permitan revalorizar el factor de proximidad que deben tener los gobiernos locales, generando nuevas instancias de decisión directa de la comunidad, evitando que la participación ciudadana se resuma a una vez cada cuatro años con el voto.
Esta herramienta de participación ciudadana permite también pensar el barrio en comunidad, establecer prioridades y fomentar los mecanismos de democracia, mejorar la convivencia entre vecinos y vecinas, conocer la limitación de los recursos, hacer un uso eficiente de los mismos y con mecanismos de transparencia.
