A seis días del devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela, la comunidad venezolana residente en Puerto Madryn sigue con preocupación el desarrollo de la emergencia. En la ciudad viven alrededor de 30 familias venezolanas, muchas de las cuales mantienen contacto permanente con familiares y amigos afectados por la catástrofe.
En ese contexto, Larissa Osorio brindó un panorama sobre la situación que atraviesa su país y explicó las acciones que impulsan desde el exterior para colaborar con los damnificados.
«Ya hacen seis días que ocurrió este doblete sísmico, un fenómeno natural muy inusual para Venezuela. El primer movimiento fue de 7,2 y el segundo, menos de 40 segundos después, alcanzó los 7,5 en la escala de Richter», explicó.
Osorio sostuvo que la magnitud del desastre encontró a Venezuela en una situación de extrema vulnerabilidad. «Este desastre natural encontró un país mermado en equipamiento, en recursos humanos y en organizaciones. Por eso el impacto fue tan grande en los estados costeros afectados», afirmó.
Asimismo, cuestionó la respuesta inicial de las autoridades venezolanas. Según indicó, durante las primeras 48 horas fueron los propios vecinos quienes realizaron las tareas de rescate con herramientas precarias y, en muchos casos, únicamente con sus manos.
«Los rescatistas eran los vecinos. Hicieron todo lo humanamente posible para sacar personas de entre los escombros mientras la ayuda oficial tardaba en llegar», señaló.
También expresó su preocupación por las restricciones implementadas posteriormente para ingresar a las zonas afectadas, al considerar que dificultaron el trabajo de los equipos de rescate en momentos decisivos.
Cómo colaborar desde Argentina
Respecto a la ayuda solidaria, Osorio explicó que muchas personas de Puerto Madryn consultaron sobre centros de acopio, aunque advirtió que la comunidad local no cuenta con la logística necesaria para garantizar el traslado de donaciones materiales hasta Venezuela.
Por ese motivo, recomendaron canalizar la colaboración mediante aportes económicos a través de Mercado Pago, utilizando el banner habilitado para donar directamente a ACNUR, organismo internacional que ya trabaja en las zonas afectadas.
La angustia de quienes tienen familiares en Venezuela
La tragedia también golpea de manera personal a quienes emigraron a la Argentina. Osorio contó que una de sus primas continúa desaparecida, mientras que otros familiares lograron ser encontrados con vida varios días después del sismo.
«No perdemos las esperanzas de encontrar a nuestros familiares. Y aunque algunos de los nuestros estén bien, todos tenemos amigos o conocidos que hoy están atravesando una situación dramática», expresó.
Desde Puerto Madryn, las cerca de 30 familias venezolanas continúan siguiendo minuto a minuto las novedades que llegan desde su país, mientras impulsan distintas acciones solidarias para asistir a las víctimas del terremoto.
