DENUNCIAN QUE DESTROZARON LA TUMBA DE HÉCTOR “PATO” LOPEZ

Lopez es una de las víctimas del caso conocido como “el doble crímen narco”.

La madre de uno de los jóvenes asesinados, Héctor Nehemías “Pato” López, denunció que la madre de uno de los investigados, que se quitó la vida el mismo día en que prestó declaración, provocó destrozos en el jardín de la tumba de su hijo.

Sin embargo, adelantó que “no voy a hacer nada” y se despachó a través de las redes sociales, dando cuenta de lo ocurrido: “Mi hijo descansa en paz, el jamás mató ni odió como lo hizo el suyo”, expresó. Actualmente, hay más de una decena de detenidos y todavía no han podido dar con grandes volúmenes de droga, que aparentemente los implicados comercializaban en distintos sectores de Puerto Madryn.

De este modo, continúan las diferencias entre las familias de los jóvenes asesinados, donde los padres de López, desde un primer momento, apuntaron a Nicolás Cerrudo como el autor material de ambos homicidios; se trata del joven de 20 años que, tras declarar ante los fiscales intervinientes ni bien fue hallado el cuerpo de “Pato” López, se quitó la vida en la casa en la que residía sobre la calle Hansen, al sur de la ciudad.

También, documentos de la investigación arrojaron que los actualmente detenidos y sindicados como partícipes de ambos crímenes, desde un principio apuntaron a Cerrudo como el “único responsable” de los mismos, aunque para la Justicia, se habría tratado de una estrategia de los acusados para deslindar responsabilidades en una persona ya fallecida y que, por ende, no podía refutar esos dichos.

Hasta el momento, se conoce que los asesinatos de Héctor López y Federico Lomeña, ambos amigos e investigados previamente por el Juzgado Federal 2 de Rawson en el marco de una causa por presunto comercio de estupefacientes, habrían sido ultimados por orden de “El Mendocino”, un ciudadano de 50 años que permanece detenido, desde que fuera allanada su vivienda en la capital provincial de Mendoza, el año pasado.

Las autoridades sindical al sujeto como el proveedor de los estupefacientes, que arribaban a Puerto Madryn por vía terrestre y a bordo de un Fiat Palio, vehículo en el que se movilizaba; aparentemente, el reclamo por un cargamento de marihuana que “desapareció” habría llevado a que el individuo tomara la decisión de asesinar a ambos jóvenes.

Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es que no hubo, hasta el momento, secuestros significativos de sustancias, a excepción de plantas, plantiles y cigarrillos de cannabis sativa incautados durante los procedimientos que se hicieron en domicilios de varios de los imputados.