Caleta Valdés cerrada: Provincia admite que la familia Ferro no dará marcha atrás

La subsecretaria de Conservación y Áreas Protegidas del Chubut, Nadia Bravo, confirmó que el cierre de los accesos a los miradores de Caleta Valdés responde a una decisión unilateral de la familia Ferro, propietaria de los campos donde se encuentran ubicados, y reconoció que por el momento no hay una solución inmediata para revertir la medida durante la actual temporada turística.

En diálogo con la prensa, Bravo explicó que desde el inicio de la gestión se mantuvieron conversaciones permanentes con la familia y con otros propietarios de tierras dentro de la Península Valdés, a quienes definió como “aliados estratégicos” en la administración del área protegida. Sin embargo, señaló que el caso de los miradores cerrados presenta una situación particular.

“Son miradores que fueron de uso público durante más de 20 años, a partir de acuerdos tácitos que se hicieron hace muchos años, pero hoy no existe documentación que acredite que ese espacio haya sido cedido formalmente a la Provincia”, explicó la funcionaria.

Decisión firme y sin acuerdo

Bravo detalló que desde el Gobierno provincial se evaluaron distintas alternativas y propuestas, incluso con la intervención directa del gobernador Ignacio “Nacho” Torres, junto a la Asesoría General de Gobierno y el Ministerio de Turismo. No obstante, reconoció que no hubo resultados positivos.

“Es una decisión de la familia, de la estancia Ferro, de cerrar esos miradores. Nos comunicaron que quieren avanzar con un estudio de impacto ambiental”, indicó.

La subsecretaria remarcó que la Provincia continuará trabajando para destrabar el conflicto, aunque admitió que la postura de los propietarios es firme. “La familia está muy convencida de lo que está haciendo y la decisión ya la tienen tomada”, sostuvo.

Pingüinos, propiedad privada y límites de intervención

Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la presencia de fauna protegida en la zona. Bravo aclaró que la familia solicitó el retiro de estructuras que se encuentran dentro de su propiedad, algo que por ahora no se realizará debido a la temporada reproductiva.

“No podemos hacer movimientos porque están los pingüinos. El pingüino es de todos los chubutenses, la tierra no, pero el pingüino sí”, afirmó.

En ese marco, indicó que los guardafaunas están atentos a la circulación de turistas, ya que se detectó que algunos visitantes continúan pasando por encima de los alambrados. “Nuestra responsabilidad es cuidar el recurso. Si se vulnera el área sensible, vamos a intervenir”, aseguró.

Impacto turístico y alternativas

La funcionaria reconoció que el cierre afecta directamente al circuito turístico de Península Valdés, utilizado desde hace décadas por agencias, guías y visitantes, especialmente en temporada de cruceros. Ante este escenario, confirmó que se están evaluando alternativas con otros propietarios de campos para generar nuevos puntos de visita.

“Hay propietarios dispuestos a avanzar en acuerdos y otros con los que hay que seguir dialogando. No es algo que se resuelva de un día para el otro, es un proceso”, explicó.

Bravo también señaló que se ofrecieron incentivos a la familia Ferro, como exenciones impositivas y apoyo para desarrollar proyectos turísticos privados, pero aclaró que “no está en sus planes avanzar con una propuesta turística por el momento”.

Sin acciones judiciales por ahora

Consultada sobre posibles presentaciones legales, la subsecretaria confirmó que hasta el momento no hay acciones judiciales iniciadas, aunque el tema se encuentra en análisis por parte de los equipos legales del Gobierno provincial.

Mientras tanto, desde la Subsecretaría aseguraron que continuarán trabajando para encontrar una salida que permita preservar el recurso natural y, a la vez, ofrecer alternativas al turismo en uno de los principales atractivos de la región.