El reclamo fue acompañado por un duro pronunciamiento de la Cámara de Turismo de Chubut, que acusó a las autoridades del Parque de “incumplimiento de los deberes inherentes a sus funciones” y una “deficiente conducción operativa” durante la emergencia ígnea que ya provocó daños ambientales, sociales y económicos de gran magnitud.
En un comunicado dirigido al presidente de la Administración de Parques Nacionales, Sergio Martín Álvarez, la Cámara advirtió sobre “negligencia, falta de previsión, errores estratégicos y una comunicación institucional inadecuada”, al tiempo que denunció la falta de articulación con autoridades locales, la subestimación del riesgo y la demora en la solicitud de apoyo logístico y aéreo.
El documento sostiene que el incendio —originado entre el 6 y el 8 de diciembre por la caída de un rayo en el brazo sur del Lago Menéndez— fue detectado recién el 9 de diciembre y que durante semanas no se tomaron medidas contundentes para su contención, lo que derivó en una expansión descontrolada a partir de enero.
“Este escenario extremo no puede atribuirse a un hecho imprevisible, sino que es la consecuencia directa de una cadena previa de omisiones y errores de conducción”, señalaron las entidades firmantes del pedido.
Solicitaron además una auditoría independiente, la designación de nuevas autoridades con experiencia en manejo de incendios forestales y la convocatoria urgente a una mesa regional participativa.
