Cada 21 de enero, Puerto Madryn vuelve a mirar de frente una de las páginas más profundas de su historia reciente. Se conmemora el Día del Mártir Bombero Voluntario, una fecha que atraviesa al cuartel local y a toda la comunidad, y que recuerda a quienes perdieron la vida en cumplimiento del deber.
En ese contexto, el actual jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, Javier Soto, habló sobre el significado de la jornada, las actividades previstas y la carga emocional que implica conducir la institución marcada por aquel trágico episodio.
“Mañana tenemos el 32º aniversario del Mártir Bombero Voluntario. A las 8:30 vamos a comenzar con una formación y un acto en la Plaza Monumento al Bombero; luego, a las 9:30, estaremos en el barrio Mapunefu, donde se encuentra el monumento Glorias y Honor, y posteriormente iremos al responso de Alcantión para llevar las ofrendas florales”, detalló.
Más allá del cronograma, Soto remarcó que el 21 de enero no es una fecha aislada dentro del calendario bomberil. “Uno lo piensa todos los días”, expresó. “Tenemos una responsabilidad muy grande con la institución, con el personal, con la gente y con nuestra historia. Hay hechos que nos han marcado y que nos van a marcar siempre, incluso a quienes no estuvimos en ese momento, porque son los que nos obligan a estar a la altura de las circunstancias”.
El jefe del cuartel recordó que cuando ocurrió el hecho que dio origen a esta conmemoración, él tenía apenas 12 años. “Recuerdo ver pasar los camiones, subir y bajar, sin entender del todo lo que estaba pasando. Vivía a unos 200 metros del cuartel, por la zona de Alvear, entre España y Gales, y eso me marcó. Ahí dije: algún día voy a ser bombero”, relató.
Esa vivencia fue el inicio de un camino que se consolidó años después. “A los 16 o 17 años tomé la decisión de ingresar. Luego vino todo lo que es la formación, la educación y el respeto por nuestras tradiciones, algo que nos inculcaron los distintos jefes que pasaron por el cuartel y que hoy seguimos sosteniendo”, señaló.
En ese sentido, Soto subrayó que el homenaje a los mártires no se limita a un acto formal o a una fecha puntual. “No es algo que se instala solo como una formación, sino como respeto y educación. Son charlas que se dan en el día a día dentro del cuartel, temas que siempre aparecen. No es solamente un 21 de enero, es algo de todos los días”, afirmó.
Así, Puerto Madryn vuelve a rendir homenaje a sus bomberos caídos, reafirmando una memoria que atraviesa generaciones y renueva el compromiso de seguir trabajando con responsabilidad, formación y respeto, para que la historia no vuelva a repetirse.
