Las plantas pesqueras de Puerto Madryn y Rawson aún conservan importantes volúmenes de langostino sin vender correspondientes a la última temporada en aguas provinciales. Según información publicada en revistas especializadas del sector, el dato refleja la crítica situación que atraviesa la industria pesquera, con miles de toneladas almacenadas sin salida en el mercado, incluso cuando los precios de venta han sido rebajados por debajo de los valores esperados.
El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, afirmó que solo logró vender 400 toneladas de las 3.000 que tiene almacenadas en la planta, y lo hizo por debajo de los valores habituales con el objetivo de liberar espacio, aun sin obtener rentabilidad. Aseguró que, si él enfrenta estas dificultades pese a su experiencia y contactos en el mercado internacional, la situación debe ser similar o peor en otras plantas de la región.
La preocupación crece ante el inminente cierre del plazo —hasta el viernes 23 de mayo— para que 16 barcos congeladores y cuatro fresqueros se inscriban a la prospección en cuatro áreas, condición necesaria para autorizar la pesca de langostino en la nueva campaña.
Álvarez Castellano también se refirió al pedido del sindicato SOMU para que las empresas revelen sus estados contables y así justificar sus reclamos salariales. Calificó la exigencia como una “chicana” y sostuvo que no tiene obligación de mostrar sus cuentas, especialmente a una organización que —según afirmó— recibe 12.000 millones de pesos en aportes sin rendir cuentas.
Además, criticó la falta de visión del sector sindical y recordó que su grupo económico invirtió recientemente en el buque “Don Juan Álvarez”, de 42 metros de eslora y 15 millones de dólares de valor, que llegó esta semana desde España y se perfila como la nave insignia de la flota langostinera por su tecnología de última generación.
