La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) manifestó su “enérgico y profundo rechazo” al reciente incremento del 19% en las tarifas de electricidad aprobado por el Concejo Deliberante de Puerto Madryn. La medida, que afecta especialmente a los grandes consumidores como las plantas de procesamiento pesquero, fue calificada como “desproporcionada e insensible” por parte del sector empresarial, que advierte sobre el riesgo de pérdida de competitividad, cierre de plantas y pérdida de miles de empleos.
Según señalaron en notas dirigidas a la prestadora del servicio —Servicoop—, al Concejo Deliberante y al Ejecutivo municipal, una planta promedio con 400 empleados ya venía afrontando una factura mensual cercana a los 100 millones de pesos, monto que ahora se verá incrementado. A esto se suma una estructura de costos ya recargada por el atraso cambiario, la inflación en dólares, la suba de insumos y la presión impositiva.
La cámara sostuvo que la industria pesquera es uno de los motores económicos de Puerto Madryn y que decisiones como esta afectan no solo al sector privado, sino también al desarrollo económico de la comunidad. “En un momento donde la competitividad y la rentabilidad de nuestras empresas se ven seriamente comprometidas, un aumento de esta magnitud en un servicio esencial como la energía eléctrica impacta directamente en nuestra estructura de costos”, alertaron.
Además, señalaron que la flota langostinera se encuentra paralizada, y que el contexto no permite absorber más cargas sin afectar la sostenibilidad de la actividad. Cuestionaron también que no se hayan evaluado previamente alternativas para abordar la deuda local con Cammesa, que dio origen al ajuste tarifario.
Por último, la CAPIP —a través de su presidente Agustín de la Fuente y el gerente Luis Gabriel Pérez— solicitó que se reconsidere la medida y se abra una instancia de diálogo para encontrar soluciones más equitativas que no comprometan la estabilidad de la cadena productiva pesquera.
