El licenciado en museología y bibliotecario del Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y Humanas (IPCSH-CONICET) del CENPAT de Puerto Madryn, Sebastián Pérez Parry, participó recientemente en el rescate de libros afectados por la última gran inundación en la ciudad de Bahía Blanca. Su labor voluntaria se desarrolló en diversas bibliotecas de la Universidad Nacional del Sur (UNS), incluyendo la Biblioteca Central, la Biblioteca de Humanidades «Antonio Monteiro» y el Instituto de Matemática de Bahía Blanca.
Según relató Pérez Parry, la Biblioteca Central fue la más afectada, con dos subsuelos completamente inundados, poniendo en riesgo su valiosa colección. «En menos de cuatro días ya se estaban desarrollando hongos a una velocidad impresionante», destacó el especialista, quien se enfrentó a temperaturas superiores a los 40 grados y una humedad mayor al 60% mientras realizaba el trabajo de diagnóstico y clasificación del material.
El proceso de rescate implicó la extracción de los libros del agua, su secado y la clasificación de los materiales recuperables. «Va a haber trabajo para varios años», aseguró el museólogo, detallando que numerosas colecciones debieron ser eliminadas tras verificar si existía una copia en otras bibliotecas del país. En total, se descartaron más de 20 volquetes llenos de libros irreparables.
Uno de los mayores desafíos fue el fuerte olor generado por la humedad y los hongos en los libros, lo que dificultaba la labor dentro de las instalaciones universitarias. Además, nuevas lluvias incrementaron la humedad del ambiente, obligando a los equipos de trabajo a extremar medidas de ventilación y conservación.
A pesar de la tragedia, Pérez Parry destacó la amplia red de apoyo recibida por parte de expertos en la materia. Durante su estadía, diversas instituciones como el Consejo Internacional de Museos (ICOM), la Universidad de Buenos Aires y la Facultad de Filosofía y Letras brindaron asesoramiento técnico mediante charlas y videoconferencias. Además, profesionales del Archivo Histórico de Córdoba también ofrecieron su experiencia en procesos de restauración.
El esfuerzo conjunto y la participación de un gran número de voluntarios permitieron retirar rápidamente los libros de los subsuelos inundados, contribuyendo a minimizar las pérdidas de patrimonio bibliográfico de la Universidad Nacional del Sur.
