El miércoles fue una jornada de alta concurrencia en las playas de El Doradillo, en el marco de las vacaciones de invierno. Según informó el director operativo de Tránsito, Gustavo Fernández, el trabajo coordinado entre el Municipio, los guardaparques y la Policía permitió que el movimiento de visitantes se desarrollara con normalidad a lo largo del día.
El operativo comenzó a las 9 de la mañana y se extendió hasta las 17. Fernández precisó que, hasta el mediodía, ya habían ingresado unos 150 vehículos al sector, pero el pico se dio por la tarde: “Después de las 12 o 13 horas, registramos más de 250 ingresos adicionales. En total, en los dos estacionamientos cercanos a Playa Cantera contabilizamos más de 550 autos”, señaló.
El cálculo aproximado de visitantes fue de entre 2.000 y 2.500 personas, considerando que muchos viajaban en familia.
“La gente llegó a un ritmo normal, sin apuro. Eso tiene que ver con el ordenamiento que se implementó en los accesos y dentro de las playas, lo que genera confianza en que siempre hay lugar para estacionar aunque la playa esté llena”, destacó Fernández.
En cuanto a la infraestructura, el director remarcó que la capacidad actual está siendo suficiente, aunque no descartó que en el futuro haya que evaluar ampliaciones, siempre respetando que se trata de un área natural protegida.
Los guardaparques, por su parte, reforzaron los controles sobre la presencia de perros —prohibidos en la zona— y lograron que los visitantes cumplieran con la normativa sin conflictos. También se aconsejó moderar la velocidad en los tramos de tierra, donde algunos todavía aceleran más de lo recomendado.
Otro dato positivo fue la cantidad de personas que eligieron llegar en bicicleta, utilizando la bicisenda recientemente demarcada para este fin.
“Venimos trabajando para que la experiencia sea cada vez mejor para los visitantes, con seguridad y respeto por el entorno. El balance del día fue muy bueno”, concluyó Fernández.
