El oficialismo anunció que evalúa incluir en la agenda legislativa del próximo año la derogación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, sancionada por el Congreso en 2020.
La confirmación llegó de la mano del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien se expresó sin dudas al respecto: “Yo soy pro vida. No lo dudo. Pañuelo celeste de acá a la China”.
Además, Menem subrayó que las elecciones legislativas de 2025 serán un punto clave para impulsar esta iniciativa. “La posibilidad de revertir el aborto la tenemos en nuestras manos”, declaró, haciendo énfasis en la necesidad de obtener una mayoría parlamentaria que respalde esta agenda política.
Sin embargo, el desafío no es menor. Tal como reconoció el propio legislador, el oficialismo no cuenta con los números necesarios en el Congreso: actualmente dispone de solo 37 diputados y 6 senadores. Por este motivo, cualquier intento por avanzar con la derogación requeriría el respaldo de aliados o de sectores de la llamada “oposición amigable”.
A comienzos de este año, el oficialismo ya había impulsado un proyecto para derogar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. La iniciativa fue presentada por la diputada Rocío Bonacci y contó con el respaldo de los legisladores Oscar Zago, Lilia Lemoine, Manuel Quintar, Beltrán Benedit y María Fernanda Araujo.
En el documento que acompañó la propuesta, los firmantes argumentaron: “Entendemos que dicha ley no es constitucional, contraría el sentir general del pueblo argentino y no contempla la dignidad de la persona humana, razones por las cuales corresponde promover su derogación”.
Aunque el proyecto no avanzó en ese momento, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ya anticipó que el oficialismo insistirá con este tema en la agenda legislativa del próximo año.
