El Senado rechazó las postulaciones de Lijo y García-Mansilla a la Corte Suprema

Ambos candidatos no alcanzaron los votos necesarios en una sesión marcada por tensiones políticas y cuestionamientos al mecanismo de designación por decreto.

En una sesión cargada de tensión política, el Senado de la Nación rechazó este jueves las candidaturas de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como jueces de la Corte Suprema de Justicia. Ninguno de los postulantes logró los dos tercios requeridos para ser designado: el académico recibió 51 votos en contra y 20 a favor, mientras que el juez federal sumó 43 rechazos, 27 votos positivos y una abstención.

La decisión legislativa abre un nuevo conflicto institucional, especialmente en el caso de García-Mansilla, quien ya juró en el cargo tras ser designado “en comisión” mediante un decreto del Ejecutivo. El oficialismo insiste en que el académico continuará en funciones hasta el final del actual período legislativo, pese al rechazo del Senado.

El quórum para iniciar la sesión se alcanzó con los 32 senadores del Frente de Todos, junto a aportes clave del PRO, la UCR y otros bloques menores. La reunión fue presidida por el oficialista Bartolomé Abdala. A lo largo del debate, senadores de distintos espacios criticaron con dureza la utilización del mecanismo de decreto para designar jueces y pidieron que García-Mansilla renuncie a su cargo.

Guadalupe Tagliaferri (PRO) argumentó que la postulación del académico era inadmisible, al igual que la de Lijo, y subrayó la falta de mujeres en la Corte. Desde el kirchnerismo, Anabel Fernández Sagasti y Pablo Bensusán apuntaron contra el “abuso de poder” del Ejecutivo y advirtieron sobre la inseguridad jurídica que representa la actual situación.

Martín Lousteau (UCR) y otros legisladores también rechazaron el mecanismo utilizado por el Gobierno, mientras que un sector minoritario, como los cordobeses Carmen Álvarez Rivero y Luis Juez, defendieron la idoneidad de García-Mansilla, aunque no acompañaron la postulación de Lijo.

El jefe del bloque peronista, José Mayans, fue uno de los más duros: acusó al académico de “usurpar el cargo” y cargó contra la Corte por haberle tomado juramento sin esperar la aprobación del Senado. “Más vale que presente la renuncia”, sentenció.