En una jornada cargada de tensión política, el Senado rechazó anoche el proyecto de ley conocido como Ficha Limpia, que proponía inhabilitar a personas con condenas en segunda instancia por delitos de corrupción para ocupar cargos electivos. La votación terminó con 36 votos afirmativos y 35 negativos, uno por debajo de la mayoría absoluta requerida, tras el inesperado cambio de postura de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, quienes se alinearon con el bloque kirchnerista pese a haber anticipado su apoyo.
La decisión generó un escándalo legislativo, ya que hasta horas antes del debate se daba por sentado que la norma sería sancionada. El proyecto, impulsado inicialmente por la diputada del PRO Silvia Lospennato y modificado luego por el Ejecutivo, había sido aprobado en Diputados y se esperaba su confirmación en la Cámara alta. Sin embargo, la sorpresiva votación dejó sin efecto su tratamiento hasta el próximo período legislativo, que comienza en marzo de 2026.
Desde el PRO acusaron a La Libertad Avanza de haber pactado con el kirchnerismo para frenar la iniciativa, apuntando especialmente al impacto que la ley podría tener sobre eventuales candidaturas como la de Cristina Fernández de Kirchner. La diputada Lospennato cuestionó duramente el resultado y pidió explicaciones por el giro de los senadores misioneros. Desde el oficialismo, en cambio, acusaron al PRO de haber forzado una votación sin contar con los votos necesarios, y el presidente Javier Milei compartió en sus redes sociales mensajes que ironizaban sobre la estrategia fallida de sus exsocios electorales.
La derrota legislativa, a solo diez días de las elecciones porteñas, agudiza la tensión entre ambos espacios, enfrentados por el control político de la Ciudad y por el relato en torno a la lucha contra la corrupción.
