La Cámara de Diputados debatirá este martes desde las 16:00 en comisión el proyecto de reforma de la Ley Penal Juvenil que propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y establecer un nuevo régimen de sanciones para menores que cometan delitos. La reunión fue convocada por la presidenta de la Comisión de Legislación Penal, Laura Rodríguez Machado, con el objetivo de obtener dictamen y tratar la iniciativa en el recinto antes de fin de mes.
El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno nacional y bloques como el PRO, la UCR, Innovación Federal, la Coalición Cívica y sectores de Encuentro Federal. Sin embargo, es rechazado por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y diversas organizaciones de Derechos Humanos, a las que se sumó el presidente de la Comisión de Pastoral Social, monseñor Dante Braida, quien advirtió que “poner en situación de encierro a un chico no soluciona el problema de raíz”.
Entre los puntos principales de la reforma se destacan que la edad de imputabilidad se establecería en 14 años para delitos graves, con un tope máximo de 20 años de prisión. Se excluyen penas de reclusión perpetua y se promueven medidas de resocialización como programas educativos, tratamientos médicos y la figura del “supervisor” para acompañar el proceso de reintegración.
El proyecto también contempla la posibilidad de revisar la pena tras cumplirse dos tercios de la condena, habilitando arresto domiciliario. Para delitos menores se prevén sanciones alternativas como tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño.
