Río Negro enfrenta una creciente polémica por el avance de proyectos industriales que podrían comprometer uno de los ecosistemas más importantes de la región, clave para la ballena franca austral.
El Golfo San Matías, reconocido internacionalmente por ser un área vital para la reproducción de la ballena franca austral y hogar de una biodiversidad única, se encuentra en el centro de un debate ambiental. El proyecto de South Energy para instalar una unidad flotante de licuefacción de gas (FLNG) a pocos kilómetros de la costa genera preocupación en especialistas y organizaciones como el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB). Este proyecto, que incluye infraestructura terrestre y marítima, busca producir 2,4 millones de toneladas anuales de gas natural licuado (GNL) para exportación, pero podría transformar de manera irreversible este frágil ecosistema.
Además, el avance simultáneo del megaproyecto petrolero “Vaca Muerta Oil Sur” en la misma zona incrementa las alarmas, ya que ambos planes representan un impacto acumulativo que amenaza la estabilidad ambiental del área.
Principales riesgos ambientales
Entre las preocupaciones destacadas por especialistas están la contaminación acústica, lumínica y por hidrocarburos, así como el aumento de la temperatura del agua debido al proceso de licuefacción del gas. Esto último podría alterar significativamente los ecosistemas marinos, afectando los ciclos de vida de muchas especies y desencadenando efectos como la proliferación de algas nocivas.
El aumento del tráfico marítimo asociado también incrementa el riesgo de colisiones con especies marinas, como ballenas y lobos marinos, mientras que los sedimentos removidos durante las operaciones podrían deteriorar la calidad del agua y dañar hábitats sensibles.
Una ley controvertida y audiencias excluyentes
En 2023, la legislatura de Río Negro eliminó la histórica protección que el Golfo San Matías tenía frente a proyectos petroleros, abriendo la puerta al avance de estas iniciativas. Las audiencias públicas realizadas han sido señaladas como excluyentes, ya que solo permitieron la participación de personas con residencia en la provincia, dejando fuera a sectores clave que defienden la biodiversidad de la región.
Un llamado a la acción
Proteger el Golfo San Matías no es solo un asunto local, sino un compromiso con la conservación de la biodiversidad global. Este ecosistema único alberga especies fundamentales para la estabilidad marina, y su destrucción tendría consecuencias a largo plazo no solo para la fauna local, sino para el equilibrio ambiental del planeta.
