La Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn cumplirá 65 años este miércoles 4 de noviembre, con una historia atravesada por la vocación de servicio, momentos difíciles y un proceso de crecimiento que acompañó la expansión de la ciudad.
La institución nació en 1961 por iniciativa de la Cámara de Comercio y un grupo de vecinos que buscaban dar respuesta a los incendios que afectaban a los comercios locales. En aquel momento se consiguió un terreno y se construyó el primer cuartel, mientras que tres hermanos, Fernando, Luján y René Barrientos, estuvieron entre los primeros en conformar el cuerpo activo.
Sin embargo, las dificultades materiales y organizativas interrumpieron aquella primera experiencia. En 1973, un nuevo incendio de grandes dimensiones, esta vez en una fábrica textil, impulsó la refundación de la institución. Pedro Martín Capizzi y Miguel Guerriera fueron protagonistas de esa etapa, en la que se conformaron una nueva Comisión Directiva y un nuevo Cuerpo Activo.
La tragedia que marcó su historia
Uno de los episodios más dolorosos ocurrió el 21 de enero de 1994, cuando un incendio rural en la estancia Gallastegui, ubicada a unos 12 kilómetros al oeste de Puerto Madryn, provocó la muerte de 25 bomberos y cadetes que habían acudido a combatir las llamas.
La tragedia marcó profundamente a la institución y a la comunidad, y también generó cambios en el sistema bomberil argentino, especialmente en las técnicas de combate de incendios rurales, la capacitación, el financiamiento y la seguridad operacional.
Después de aquella pérdida, la institución debió reconstruirse y continuar su actividad, manteniendo viva la memoria de quienes murieron en cumplimiento del deber.
Crecimiento y modernización
Durante los últimos 15 años, Bomberos Madryn concretó distintas inversiones para acompañar el crecimiento de Puerto Madryn. Entre ellas se destacan las mejoras en el cuartel central, la incorporación de un terreno lindero para ampliar sus instalaciones y la construcción del Destacamento Oeste, en un sector de la ciudad con una importante incidencia de incendios de viviendas.
También se renovó el parque automotor con la incorporación de nuevas unidades, entre ellas los móviles 1 y 2, dos vehículos pesados urbanos preparados para distintas intervenciones, y el Móvil 4, un Mercedes-Benz Zetros. Se sumó además un minibús para el traslado de personal y está prevista la llegada de una autobomba cisterna de última generación.
A esto se agrega el trabajo del propio personal del Cuerpo Activo para recuperar los móviles 25 y 19, junto con la adquisición de equipamiento y la capacitación permanente de sus integrantes.
Otro aspecto destacado por la institución es la incorporación anual de nuevos aspirantes, en su mayoría jóvenes de Puerto Madryn, que permiten garantizar la continuidad del servicio.
A 65 años de su creación, Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn destaca el acompañamiento de la comunidad, el Municipio, las instituciones y las empresas que contribuyen a su desarrollo. Una historia que comenzó con la iniciativa de un grupo de vecinos y que, atravesada por la tragedia y la reconstrucción, continúa con el mismo objetivo: proteger a la comunidad.
