La decisión del PAMI de reducir los honorarios de los médicos de cabecera desató un conflicto que ya impacta en la atención de afiliados en Chubut y otras provincias del país. Profesionales del sistema resolvieron suspender la atención durante la semana en señal de protesta, aunque continúan garantizando la emisión de recetas para no interrumpir tratamientos.
El médico de familia Federico Larriera explicó que la medida implica un recorte cercano al 50% en los ingresos. Según detalló, la normativa comenzó a regir el 1 de abril, pero fue comunicada días después, cuando los profesionales ya estaban trabajando bajo las nuevas condiciones sin haber sido notificados previamente.
La modificación elimina el pago por prestaciones —que representaba la mayor parte de los ingresos— y mantiene únicamente una cápita reducida por paciente. Este cambio, advirtió Larriera, pone en riesgo la continuidad de muchos médicos dentro del sistema y podría derivar en una menor disponibilidad de profesionales para los jubilados.
El conflicto no sólo impacta en los trabajadores de la salud, sino también en los afiliados. El profesional recordó que en situaciones anteriores ya se registraron dificultades para conseguir médico de cabecera, un escenario que podría repetirse si no hay una revisión de la medida.
Además, cuestionó la falta de diálogo por parte de las autoridades del organismo y señaló que se trata de una decisión aplicada a nivel nacional, sin instancias de discusión con las provincias. En ese contexto, también alertó sobre un deterioro general en el acceso a la salud, con recortes en medicamentos y mayores trabas administrativas.
Mientras el conflicto sigue abierto, los profesionales no descartan profundizar las medidas de fuerza si no hay respuestas. La situación genera preocupación en un sistema donde la atención primaria resulta fundamental, especialmente para la población jubilada que depende de estos servicios.
