El viceintendente Martín Ebene confirmó que el Concejo Deliberante de Puerto Madryn autorizó al Ejecutivo municipal a firmar un convenio con el propietario de una gran fracción de tierras ubicadas en el sector oeste de la ciudad. El acuerdo establece los lineamientos del llamado Master Plan del Ensanche Oeste, que funciona como un anteproyecto de urbanización. Aunque aún no se inicia la venta de lotes, el convenio garantiza que cualquier desarrollo futuro deberá cumplir con los requisitos legales vigentes: factibilidad de servicios, estudios de impacto ambiental, mensura y visado municipal. El objetivo es planificar con anticipación un crecimiento urbano ordenado.
A diferencia de otros casos, se trata de una fracción de grandes dimensiones en manos de un solo propietario, lo que permitió avanzar con una propuesta integral. El Master Plan no modifica el Código de Planificación Urbana, sino que actúa como una guía general para futuras subdivisiones del terreno. El desarrollo podrá ser llevado a cabo por el propietario actual o por terceros, siempre bajo las condiciones ya establecidas.
Ebene aclaró que esta instancia no autoriza la venta de lotes, ya que previamente deben ejecutarse las obras de infraestructura correspondientes. Por eso, recomendó a los vecinos consultar con la Secretaría de Desarrollo Urbano antes de realizar cualquier operación inmobiliaria. A su vez, explicó que cada etapa del proyecto deberá ser presentada por separado, cumpliendo con todos los pasos legales.
Respecto a las objeciones planteadas por algunos concejales, como Gastón Cuis Taccari y la concejala Andrea Rueda, Ebene indicó que las preocupaciones sobre eventuales incumplimientos en obras de servicios son válidas, pero que la normativa vigente ya contempla los controles necesarios para evitar estafas o desarrollos irregulares.
El viceintendente destacó que la aprobación del Master Plan permite al Estado garantizar una planificación responsable que contemple espacios verdes, continuidad vial, reservas fiscales y equipamiento urbano. Se trata de un paso clave para que un sector hoy clasificado como rural y verde recreativo pueda transformarse, en el futuro, en un área residencial plenamente integrada a la ciudad.
