El concejal del Pich, Samuel Alarcón, respondió a los cuestionamientos sobre su designación como presidente de una comisión legislativa y defendió su trayectoria como chofer de colectivo, rechazando los comentarios despectivos sobre su profesión.
Alarcón expresó su orgullo por su trabajo en el transporte y lamentó que se intente desacreditar su capacidad por su oficio. «Me siento muy orgulloso de ser chofer de colectivo. No sé cómo lo verá el concejal, pero parece que quiere menospreciar una actividad que considero muy importante y que me ha dado mucho», afirmó.
Además, desestimó las críticas que lo señalan como cercano al oficialismo y aseguró que su rol como legislador opositor no está condicionado. «En ningún momento hubo un intento del Ejecutivo Municipal de influir en mi función. Estoy en una banca opositora, pero creo que la política debe estar al servicio de la comunidad, más allá de las diferencias partidarias», sostuvo.
Respecto a su labor en la comisión de Hacienda, reconoció la importancia del área y su compromiso con la gestión de recursos públicos. «No hace falta ser presidente de Hacienda para solicitar información. Lo fundamental es trabajar con herramientas políticas que permitan mejorar la vida de los contribuyentes», explicó.
Por último, Alarcón destacó la necesidad de dejar de lado las diferencias ideológicas para brindar soluciones a la ciudadanía. «Los problemas de la gente no se resuelven preguntando si alguien es radical, peronista o libertario. Lo que importa es gestionar y dar respuestas concretas», concluyó.
