Las ventas minoristas pymes aumentaron 15% anual en marzo, en la medición a precios constates y acumulan así un alza de 20,4% en el primer trimestre del año. Frente a febrero, subieron 12,8%.
El inicio de las clases presenciales en todos los niveles educativos impulsó las ventas de indumentaria y calzados, especialmente si se lo compara contra 2021, cuando todavía prevalecía la modalidad de clases virtual. De todos modos, fue un mes difícil para el empresario pyme, que se vio muy afectado por las subas de precios de reposición de la mercadería, demoras en las entregas y faltantes de productos.
Así surge del Índice de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), elaborado en base a su relevamiento mensual entre 775 comercios del país, realizado entre el 30 de marzo y el 1 de abril.
El 50,5% de los comercios relevados comentaron que sus ventas del mes fueron entre buenas y muy buenas (vs 56,5% el mes anterior), mientras que el 36,7% calificó como buenas o muy buenas las utilidades obtenidas.
Los mayores aumentos interanuales ocurrieron en Calzado y marroquinería (+29,8%), Bazar, decoración, textiles del hogar y muebles (+25%) y el rubro Indumentaria, lencería y textil (+22,8%).
Alimentos y bebidas: las ventas en marzo subieron 9,9% anual y acumulan un aumento de 23% para el primer trimestre del año frente al mismo periodo del año pasado. Marzo fue un mes muy difícil para los comercios de ese rubro por las subas acentuadas de precios. Los comercios recibieron aumentos en cada entrega de proveedores, especialmente en harinas, panificados y lácteos. Hubo algunos cambios en los patrones de consumo, como menos ventas de productos caros y compras más controladas. En la comparación mensual, las ventas se retrajeron 5,8% (siempre medidas a precios constantes).
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: las ventas en marzo subieron 25% anual y 20,4% mensual, a precios constantes. Para el primer trimestre del año acumulan un incremento de 25% (frente a iguales meses de 2021). Las ventas comenzaron el mes con firmeza, pero sobre la segunda quincena se frenaron. Las subas de precios y las demoras de las entregas de los proveedores redujeron la oferta de esos productos. Los comercios comentaron que hubo mucha especulación por parte de los proveedores, que incumplieron las entregas pautadas.
