Científicos del CENPAT vinculan por primera vez el varamiento masivo de delfines con la presencia de orcas

Dos episodios extraordinarios de varamientos masivos de delfines comunes (Delphinus delphis) en la Bahía San Antonio pusieron en alerta a la comunidad científica: en 2021 murieron 52 ejemplares y, dos años después, cerca de 570 lograron ser rescatados con vida. Ambos casos fueron estudiados por investigadores del CONICET, quienes identificaron un factor en común que podría explicar estos comportamientos.

Según explicó la investigadora Alejandra Romero, del CIMAS, en los dos eventos se registró la presencia de orcas (Orcinus orca) en la zona en los mismos días en que ocurrieron los varamientos. Además, pudieron reconstruir la secuencia completa: desde la detección de los delfines y el avistaje de las orcas hasta el desplazamiento de las manadas hacia aguas someras, donde finalmente quedaron varadas.

Los especialistas observaron comportamientos inusuales en ambos episodios: movimientos hacia la costa, alta cohesión grupal y desorientación. En el primer caso, un grupo fue visto durante varios minutos en aguas poco profundas antes de desaparecer; luego comenzaron a aparecer los cuerpos sin vida. En el segundo evento, más numeroso, los delfines se fragmentaron en subgrupos que avanzaron hacia la costa y quedaron varados repetidamente durante unas dos horas en un tramo de 200 metros, aunque en esta ocasión todos pudieron ser devueltos al mar gracias a un operativo conjunto.

Las necropsias realizadas sobre 38 ejemplares del primer episodio descartaron causas humanas o enfermedades: los animales estaban en buen estado nutricional y sin signos de lesiones o colisiones. Tampoco había indicios de alimentación reciente que sugirieran persecución de presas.

A partir de estos datos, los investigadores sostienen que la creciente presencia de orcas —depredadores tope que pueden alimentarse de pequeños cetáceos— podría estar empujando a los delfines hacia zonas costeras fuera de su hábitat habitual, aumentando el riesgo de varamiento.

El estudio, desarrollado por equipos del CIMAS, el CESIMAR y la Universidad Nacional del Comahue, plantea un hallazgo novedoso: sería el primer registro que vincula de manera directa la presencia de orcas con varamientos masivos de delfines.