El hecho ocurrió en la madrugada de este viernes, poco después de la 1.
En la guardia de la comisaría un hombre, que se encontraba en estado de ebriedad, comenzó a gritar e insultar a los efectivos poliales que estaban presentes.
El sujeto en cuestión manifestaba que “era testigo y que quería ver a sus amigos que los habían trasladado a la dependencia, que su primo estaba detenido y que el lo quería ver”, por tal motivo se le explicó que se tenía que retirar del lugar y que su primo se iría cuando así lo disponga el fiscal de turno. El hombre siguió insistiendo en querer ver a su primo sin oir lo que le decían.
Luego de algunos minutos de gritos e insultos de por medio, se procedio a intentar identificarlo y cuando lo palparon encontraron que tenía entre sus ropas un arma blanca de 25 cm con mango de madera.
Debido a ello se procedió a su demora hasta que recupere el estado de lucidez y así también resguardar la integridad física de terceros.
