La Biblioteca Popular General Manuel Belgrano volvió a ser blanco de la delincuencia. Durante la madrugada de este jueves, desconocidos ingresaron al predio de la institución y sustrajeron un tanque de agua tricapa de 1.100 litros y varias barras de hierro destinadas a la obra de ampliación que se ejecuta en el lugar.
El hecho se suma a una preocupante seguidilla de robos que afecta a la entidad. Según indicaron desde la biblioteca, ya son seis los episodios delictivos registrados desde fines de 2025 y durante el transcurso de 2026, una situación que genera preocupación por el perjuicio económico y el impacto en los trabajos que se llevan adelante con aportes de organismos públicos y el esfuerzo de la comunidad.
De acuerdo con lo informado, los delincuentes ingresaron al predio durante la madrugada, saltando el cerramiento perimetral. Antes de concretar el robo, dañaron las cámaras de seguridad instaladas en el exterior. Sin embargo, los movimientos quedaron registrados por el sistema de vigilancia.
El tanque robado se encontraba instalado en uno de los laterales del edificio y contenía agua en su interior. Para llevárselo, los autores del hecho vaciaron completamente el recipiente y luego lo trasladaron por encima de un muro ubicado en la parte trasera del predio, donde actualmente se desarrolla una construcción.
Además del tanque, también fueron sustraídas barras de hierro utilizadas para la obra. Los daños materiales se concentraron en las cámaras de seguridad y en elementos vinculados a la instalación del tanque, cuya extracción provocó además una importante pérdida de agua en el lugar.
Una seguidilla de robos
Desde la institución recordaron que este no es un hecho aislado. El primero de la serie ocurrió el 30 de diciembre de 2025 y durante enero se registraron otros cuatro robos en un corto período de tiempo. Con el episodio ocurrido esta semana, la cifra asciende a seis hechos delictivos..
La situación revive además el recuerdo de un importante robo sufrido por la entidad en 2022, cuando delincuentes ingresaron al edificio y se llevaron computadoras, equipos de audio, impresoras, documentación, sellos institucionales y otros elementos de valor que afectaron seriamente el funcionamiento cotidiano de la biblioteca.
Mientras avanza la investigación policial para identificar a los responsables del último hecho, desde la institución expresaron su preocupación por los reiterados ataques contra un espacio que presta servicios educativos, culturales y comunitarios a los vecinos de Puerto Madryn.
