El debate por la posible habilitación de aplicaciones digitales de transporte en Puerto Madryn continúa generando preocupación en el sector de taxis. En ese marco, el presidente de la Asociación de Propietarios de Taxis, Edgar Sandanella, presentó este jueves una nota ante el Concejo Deliberante con datos vinculados a la caída de la actividad y el impacto económico que atraviesan los trabajadores del rubro.
Según explicó el dirigente, durante el mes de abril se registró una disminución de entre 10 mil y 12 mil viajes en la parada ubicada en Marcos A. Zar y Belgrano, donde desarrolla su actividad. Además, sostuvo que la recaudación habitual cayó cerca de un 50%.
“Anteanoche el chofer me dejó 19 mil pesos”, ejemplificó Sandanella al describir la situación que atraviesa el sector. En ese sentido, remarcó que avanzar con las aplicaciones de transporte “no es ninguna solución para nadie”, sino que implicaría “complicarle más la vida a muchos ciudadanos”.
En paralelo, indicó que desde la asociación presentaron una nota en el Municipio comprometiéndose a no solicitar el aumento tarifario que les correspondería aplicar en junio por ordenanza. Asimismo, recordó que días atrás enviaron una carta documento para exigir el cumplimiento de la normativa vigente, que prohíbe a vehículos no habilitados ofrecer servicios de transporte mediante aplicaciones o redes sociales.
“La decisión la tienen los concejales”, expresó Sandanella, quien además advirtió que podrían generarse futuras demandas judiciales contra el municipio si se avanza con la habilitación de estas plataformas. “Entendemos que es una medida caprichosa y sin fundamentos”, sostuvo.
El referente del sector también hizo referencia al contexto económico actual y afirmó que “la gente no está pensando si se toma un Uber o un taxi, sino si puede poner un plato de comida sobre la mesa”.
Finalmente, señaló que dentro del Concejo Deliberante existen posturas divididas respecto al tema y pidió tranquilidad para los trabajadores del sector, especialmente para los titulares de licencias y jubilados que dependen de la actividad. “Hay mucha angustia entre los colegas, porque muchos la están pasando realmente mal”, concluyó.
