Las concejalas de Juntos por el Cambio en Puerto Madryn, Lorena Moreno y Andrea Garachico, presentaron un proyecto de ordenanza que propone crear el programa “Veredas Seguras y Accesibles”, una iniciativa orientada a mejorar la transitabilidad peatonal mediante un esquema de financiamiento compartido entre vecinos y Municipio.
La propuesta toma como referencia el actual sistema de adoquinado mixto y busca trasladar esa modalidad al mejoramiento, reparación y construcción de veredas en distintos sectores de la ciudad.
Según explicó Moreno, el objetivo es que los frentistas puedan afrontar la obra con asistencia municipal. “El vecino podría hacerse cargo de una parte del costo y otra parte la asumiría el Municipio, ya sea con mano de obra, materiales o distintos programas de financiamiento”, indicó.
El proyecto establece que la Municipalidad podrá colaborar con materiales, mano de obra o asistencia técnica, además de celebrar convenios con cooperativas, instituciones o empresas para facilitar la ejecución de las obras.
Desde el bloque señalaron que la iniciativa todavía se encuentra en análisis técnico y presupuestario, ya que deberá contemplarse la capacidad operativa de las áreas municipales encargadas de implementar el programa.
Por su parte, Garachico remarcó que el reclamo por veredas accesibles viene siendo planteado desde hace tiempo por sectores vinculados a la discapacidad y adultos mayores.
“La accesibilidad no es solo para personas con discapacidad, también para adultos mayores, personas que utilizan andadores o familias que transitan con cochecitos de bebé”, expresó la edil.
En ese sentido, advirtió que en distintos puntos de Puerto Madryn existen veredas en mal estado que generan riesgos para peatones y pueden derivar en accidentes. “Estamos viendo cada vez más caídas y situaciones de peligro. Esto también apunta a prevenir problemas futuros y mejorar la calidad de vida”, sostuvo.
El texto del proyecto contempla además la creación de un Registro Municipal de Veredas Accesibles, donde se relevará información sobre el estado de las veredas y las necesidades de intervención.
Las concejalas señalaron que, si bien el mantenimiento de las veredas es responsabilidad de cada frentista, la ordenanza busca generar herramientas para facilitar el cumplimiento de esa obligación y promover una ciudad más inclusiva.
“Con esto le estamos abriendo una posibilidad al vecino para que pueda financiar una obra que hoy tiene un costo elevado y avanzar hacia una ciudad más accesible para todos”, concluyó Moreno.
