Con apoyo del Gobierno del Chubut, un becario del CONICET desarrolla una investigación clave para anticiparse a posibles riesgos sanitarios vinculados a la enfermedad de Chagas en la provincia. El trabajo se centra en el estudio y monitoreo de vinchucas, insectos vectores del parásito Trypanosoma cruzi, y se articula con áreas provinciales de salud.
La investigación está a cargo del licenciado Facundo Zaffaroni, becario cofinanciado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Chubut y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), quien lleva adelante tareas de vigilancia entomológica, análisis de laboratorio, trabajo de campo y acciones de comunicación orientadas a la prevención.
Actualmente, en Chubut se registra la presencia de una única especie nativa y endémica, conocida como vinchuca patagónica. Hasta el momento, no se detectó circulación vectorial activa ni comportamientos de colonización en viviendas, una situación que diferencia a la provincia de otras regiones del país donde el Chagas constituye un problema sanitario endémico.
Sin embargo, el estudio advierte sobre posibles escenarios de riesgo vinculados al ingreso accidental de otras especies de vinchucas provenientes de zonas con circulación vectorial activa. El traslado de leña, vehículos particulares u otros medios podría facilitar la llegada de ejemplares infectados, lo que refuerza la importancia de sostener un monitoreo permanente.
El relevamiento de vinchucas en la provincia se realiza a partir de una metodología que promueve la participación ciudadana. Ante cada reporte, el equipo de investigación se acerca al lugar, brinda información, evalúa el domicilio y registra datos asociados al hallazgo. La mayoría de los registros se concentran en el Valle Inferior del Río Chubut, Puerto Madryn y las zonas de Telsen y Valle Medio, especialmente en áreas cercanas al monte y la estepa, hábitat natural de estos insectos.
Además del registro de presencia, los ejemplares recolectados son analizados para evaluar su grado de infección. Durante el último año se alcanzó un número histórico de reportes, lo que permitió estudiar más de 20 individuos y ampliar el conocimiento sobre la dinámica poblacional de la especie en Chubut.
Desde el ámbito científico y sanitario destacan que el incremento de notificaciones está directamente relacionado con las acciones de comunicación y concientización, fortaleciendo una estrategia preventiva que busca anticiparse a eventuales cambios en el escenario epidemiológico.
Zaffaroni desarrolla su trabajo en el Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC), dependiente del Centro Nacional Patagónico (CENPAT–CONICET). Si bien su principal línea de investigación se enfoca en las vinchucas y su rol como vectores del Chagas, también estudia otros artrópodos de interés médico, como arañas ponzoñosas y mosquitos vectores, aportando información clave para la vigilancia entomológica y la salud pública.
La investigación científica aplicada al monitoreo de insectos vectores se consolida así como una herramienta fundamental para generar información confiable, orientar políticas sanitarias y proteger la salud de la población chubutense.
