Los incendios forestales que afectaron a la zona cordillerana de Chubut ingresan en su etapa final, con los focos controlados y las brigadas concentradas en las tareas de enfriamiento y extinción definitiva. El trabajo en tierra fue acompañado durante los últimos días por un importante despliegue de medios aéreos, que resultaron clave para frenar el avance del fuego.
En ese marco, tuvo un rol central el apoyo de aviones hidrantes de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y de helicópteros aportados por el Ejército Argentino, que permitieron reforzar el accionar de los brigadistas en sectores de difícil acceso.
Uno de los aportes más destacados fue el acuerdo entre el Gobierno del Chubut y la provincia de Santiago del Estero, que posibilitó la llegada del avión hidrante Boeing 737 Fireliner, con capacidad para transportar hasta 15.000 litros de agua o retardante por vuelo. La aeronave arribó al aeropuerto de Esquel el miércoles 7 de enero y comenzó a operar pocas horas después sobre los incendios registrados en Puerto Patriada y El Hoyo.
Durante su estadía, el Boeing realizó varios vuelos diarios, con un tiempo estimado de 20 minutos por operación, incluyendo el desplazamiento hasta la zona afectada, la descarga del material y el regreso a la terminal aérea para reabastecimiento.
Este jueves al mediodía, el avión hidrante emprendió su regreso a la provincia de Santiago del Estero, tras completar la tarea asignada. En la plataforma del aeropuerto de Esquel, personal del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y operarios aeroportuarios, responsables de la logística y el despacho de vuelos, despidieron a la tripulación.
Cabe recordar que el miércoles por la noche el gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, se hizo presente para agradecer personalmente el apoyo interprovincial, destacando la cooperación y el trabajo conjunto en un momento crítico para la región cordillerana.
