Dos vehículos que realizaban transporte de pasajeros sin autorización y que captaban clientes a través de la aplicación Uber fueron detectados y retenidos este miércoles por la mañana en inmediaciones del muelle Luis Piedrabuena, coincidiendo con el arribo de dos cruceros de gran porte que trasladaron a unos 4.000 turistas.
El procedimiento fue confirmado por la directora de Transporte de la Municipalidad, Valeria Arrazate, quien explicó que el operativo se desarrolló de manera conjunta entre distintas áreas municipales y fuerzas de seguridad. “Empezamos un trabajo coordinado con el puerto, policía, turismo, tránsito y transporte, con el objetivo de tener buena visibilidad y controlar la operatoria”, señaló.
Según detalló la funcionaria, inspectores de Transporte advirtieron movimientos irregulares frente a una parada, donde un vehículo estacionado comenzaba a subir pasajeros. Al identificar al conductor, constataron que no estaba habilitado para el transporte de personas y que el servicio había sido contratado mediante una aplicación. La misma situación se repitió en una segunda oportunidad durante la mañana.
Ante estas irregularidades, se labraron las actas correspondientes y se procedió a la retención de ambos vehículos. Arrazate indicó que hubo resistencia por parte de los conductores, lo que motivó la intervención policial para poder identificarlos. Luego se realizó el descenso de los pasajeros y el traslado de los rodados al área de Tránsito mediante grúa.
En cuanto a las sanciones, explicó que las multas rondan los ocho millones de pesos, aunque el monto final depende de si se accede o no al pago voluntario y de la intervención posterior del Tribunal de Faltas.
Arrazate remarcó que los conductores fueron sorprendidos “justo en el momento” en que los turistas comenzaban a subir a los vehículos, y que se solicitó a los pasajeros el teléfono para verificar la modalidad de contratación del servicio.
