El aumento responde a ajustes impositivos y costos operativos, mientras el consumo acumula 15 meses a la baja.
Desde este martes 1° de abril, los combustibles en Argentina aumentarán un 2%, impulsado por la actualización de impuestos nacionales y un ajuste adicional del 1% aplicado por las petroleras. El incremento llega en un contexto de caída sostenida en el consumo, que ya acumula 15 meses consecutivos de retroceso, según datos del sector.
En febrero de 2025, las ventas de nafta y gasoil sumaron 1.309.505 metros cúbicos, un 4% menos que en igual mes del año pasado y un 7,9% inferior a enero. La tendencia refleja un cambio en el comportamiento de los consumidores, que optan por combustibles más baratos, reduciendo la demanda de versiones premium y afectando la rentabilidad de las estaciones de servicio.
Juan Carlos Basílico, presidente de la Federación de Entidades de Combustible, confirmó que en Buenos Aires las ventas cayeron entre 6% y 7% en febrero, en línea con el promedio nacional. Las petroleras atribuyen el aumento a mayores costos operativos y al cronograma de actualización impositiva del Gobierno.
Aunque el alza es generalizada, los precios varían por región y empresa. Más allá del porcentaje, el incremento profundiza la retracción del consumo interno, un fenómeno que preocupa a economistas y operadores por su impacto en la cadena de costos y la actividad económica.
