El Secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes de Pesca, Jorge A. Frías, presentó ayer una solicitud al Prefecto Nacional Naval, Dr. Guillermo Giménez Pérez, para que se implemente una normativa que exija la presencia de desfibriladores externos automáticos (DEA) en todos los buques pesqueros argentinos.
La propuesta surge tras el fallecimiento del Capitán Germán Gustavo Ferro el pasado 4 de enero en el buque pesquero Euro II, mientras este se encontraba en el muelle privado de Red Chamber, en Puerto Rawson. Según fuentes policiales, el capitán sufrió un paro cardíaco mientras realizaba tareas previas a la zarpada. A pesar de los intentos de reanimación cardiopulmonar (RCP) por parte de la tripulación, no fue posible salvarle la vida.
Frías resaltó la importancia de los DEA, dispositivos diseñados para ser utilizados por cualquier persona sin experiencia en primeros auxilios, ya que permiten analizar el ritmo cardíaco y aplicar descargas eléctricas en caso de ser necesario. Subrayó que cada minuto sin desfibrilación reduce drásticamente las probabilidades de supervivencia.
La solicitud presentada incluye dos medidas clave:
- La obligatoriedad de contar con un DEA a bordo de todas las embarcaciones pesqueras de bandera argentina.
- La creación de un protocolo accesible que permita a cualquier tripulante operar el dispositivo en caso de emergencia.
Frías destacó que estas medidas no solo buscan salvar vidas, sino también reafirmar el compromiso del Estado con la seguridad marítima y el bienestar de los trabajadores pesqueros. Asimismo, enfatizó que la implementación de esta normativa requerirá no solo de los equipos adecuados, sino también de personal capacitado. Desde el sector armatorial se expresó apoyo a la iniciativa, quedando pendiente la aprobación de la Prefectura Naval para avanzar en su aplicación.
