Este sábado a las 18:30, la sede de Luz y Fuerza (Domecq García al 300) será escenario de una actividad organizada por H.I.J.O.S., el Nodo de la Red por la Identidad de Abuelas de Plaza de Mayo y el programa Ciencia e Identidad. El evento contará con la participación especial de Daniel Santucho Navajas, el último nieto restituido, y de su hermano, quien sigue militando activamente en la búsqueda de nietos y nietas desaparecidos.
En el marco de la actividad, Fernando Sandoval, integrante de H.I.J.O.S., destacó la importancia de continuar la búsqueda para restituir la verdadera identidad de quienes aún faltan. Subrayó que este esfuerzo es particularmente relevante en el contexto actual, caracterizado por una postura negacionista desde el gobierno nacional, que intenta imponer una visión sesgada y negar el terrorismo de Estado.
«Cada restitución es una victoria contra el olvido», afirmó Sandoval, destacando la necesidad de visibilizar estas luchas frente a los desafíos políticos y sociales actuales. Además, señaló un dato clave frecuentemente ignorado: el 66% de los desaparecidos pertenecía a la clase trabajadora, un sector central en la resistencia a la dictadura.
Sandoval también enfatizó que, aunque quienes niegan el terrorismo de Estado representan una minoría, esta cuenta con un considerable poder económico y político, así como con acceso a tecnologías utilizadas para difundir estas posturas. Cada restitución de identidad o hallazgo de los restos de un desaparecido no solo devuelve una verdad individual, sino que también revive la historia de lucha de esas personas y sus familias. «Cada restitución es un recordatorio de las causas por las que luchaban, como el cambio de un paradigma económico profundamente desigual», explicó, resaltando cómo las corporaciones que financiaron la última dictadura militar consolidaron un modelo neoliberal cuyos efectos aún persisten.
En la actividad se buscará destacar la importancia de debatir cómo avanzar en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, utilizando de manera civilizada las herramientas que ofrece la democracia. «El objetivo principal es continuar la búsqueda y poner fin a la impunidad de la dictadura y sus cómplices», anticipó.
Por último, recordó que muchas víctimas del terrorismo de Estado aún viven con una identidad falsa, lo que afecta también a sus descendientes, quienes crecen en un entorno construido sobre una mentira. Este hecho subraya la urgencia de visibilizar estas historias y sostener la lucha por la restitución de las identidades, reconociendo estas historias como una parte esencial del presente.
