Las Damas Rosadas de Puerto Madryn celebraron su 38º aniversario

Las Damas Rosadas de Puerto Madryn conmemoraron su 38º aniversario con un emotivo acto de reconocimiento por su dedicación y asistencia desinteresada a los pacientes del Hospital Andrés Ísola. La organización, fundada en 1986, ha desempeñado un papel crucial en la comunidad al brindar apoyo y acompañamiento a quienes más lo necesitan.

Leonilda Beatriz Bruno, una de las integrantes más veteranas, recordó sus comienzos en la agrupación desde 1994. «Estoy acá desde que me jubilé. En este momento no estoy yendo a las salas por mi condición de edad y por los problemas de salud que suelen surgir en esta época», comentó. Aidelena de la Rosa, otra miembro destacada, rememoró los primeros años de la organización, cuando se reunían en un domicilio particular debido a la falta de un espacio propio.

Las Damas Rosadas se originaron como un grupo de mujeres comprometidas con la idea de colaborar y poner el corazón en el apoyo a los enfermos del hospital. Durante sus primeros años, realizaban ferias de ropa y contaban con socios que aportaban pequeñas sumas de dinero para comprar artículos de higiene personal y otros insumos necesarios para los pacientes.

«En ese momento la gente donaba máquinas de coser, máquinas de tejer, y también ropa de buena calidad para vender y así conseguir fondos», relató una de las integrantes. Además, destacaron la participación constante de la comunidad de Puerto Madryn, que siempre ha estado dispuesta a ayudar en los momentos más difíciles.

El reconocimiento recibido en su aniversario fue recibido con alegría por todas las integrantes, especialmente por el grupo actual de mujeres jóvenes que ha revitalizado la organización con su energía y nuevas ideas de voluntariado. «Necesitamos que más gente colabore, incluso empresas, para continuar con nuestro trabajo y mejorar nuestras instalaciones», pidieron las Damas Rosadas, haciendo un llamado a la comunidad para seguir apoyando su noble causa.

Hoy, más que nunca, Las Damas Rosadas de Puerto Madryn se mantienen firmes en su misión de servicio, adaptándose a las necesidades del hospital y de los pacientes, y continúan siendo un ejemplo de solidaridad y compromiso en la comunidad.