JAPÓN REINICIARÁ LA CAZA COMERCIAL DE BALLENAS EL 1 DE JULIO

Una flota de cinco embarcaciones zarpará de la costa oeste de la región, en la localidad de Kushiro, y durante un mes aproximadamente realizará operaciones en alta mar para capturar cetáceos, divulgó la agencia de noticias Kyodo.

Los barcos del país asiático no podrán cazar ballenas en la Antártida como lo vienen haciendo hasta la fecha con “fines científicos” y tendrían que concentrarse en torno a las aguas de Japón y su zona económica exclusiva.

Tokio firmó la moratoria total de caza de esos animales con fines comerciales establecida en 1986 para tratar de conservar la especie, pero se sirve de un fallo del texto que autoriza programas de capturas para estudios.

Pero según los críticos, la carne de los especímenes analizados es posteriormente vendida.

La comunidad internacional y organizaciones ambientalistas condenan la actividad ballenera nipona, pues consideran se trata de pesca comercial encubierta.

Aunque la carne de ballena supuso una fuente de proteínas fundamental en los primeros años de la posguerra, la mayoría de los japoneses aseguran que ya casi no la consumen o solo en contadas ocasiones.

Noruega e Islandia son los dos únicos países que siguen capturando ballenas sin atender a los acuerdos internacionales de protección de estos animales, argumentando derechos históricos y culturales.