BOMBEROS DE MADRYN PARTICIPAN EN UN CONCURSO DE HISTORIAS BOMBERILES

Dos integrantes de la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn enviaros sus relatos al concurso Historias de Bomberos organizado por la Fundación Bomberos Voluntarios de la Argentina. Las historias serán elegidas entre las que cosechen más Me Gusta en la cuenta de Instagram de la Fundación: @bomberosfund.

Los bomberos madrynenses que están participando del concurso son el oficial ayudante Daniel Deve y el oficial ayudante Juan Rodriguez. En el día de ayer se dio a conocer la historia de Deve:

“Esto es algo que me pasó en una intervención de un incendio al que acudimos el 15 de septiembre de 1995 con el Móvil 1. Ese móvil fue el primer vehículo adquirido con bienes propios de la institución. Una unidad de ataque rápido. En esa época apenas si podíamos acceder a trajes estructurales que eran donados de Miami, con equipos autónomos con tubos de acero”.

“A cargo iba Ricardo Roberti, quién como yo en ese momento era oficial ayudante. También recuerdo que estaba Fidel Champagne. Fue una intervención relativamente chica, no era un incendio generalizado sino un principio de incendio. Había empezado a salir humo por el costado de una ventana. Entramos y nos encontramos con dos menores, de tres y cinco años en estado de inconsciencia, sin signos vitales. Los sacamos al exterior y los pudimos reanimar con respiraciones e insuflaciones y salieron adelante, se recuperaron. Habíamos podido devolverles la vida a estos dos niños”.

“En aquella época no había ambulancia. Se trasladó a los nenes en un patrullero. Yo perdí el contacto con los chicos, después de la intervención obviamente hubo unos contactos con los familiares, pero ya después de muchos años no tengo idea dónde están. Para nosotros fue una emergencia muy importante porque después de haber pasado el 21 de enero del año anterior, de haber perdido a nuestros 25 compañeros, tuvimos la alegría de haber podido rescatar a estos dos chicos”.

“Después de que nos bajara la adrenalina nos emocionó mucho darnos cuenta del trabajo que habíamos hecho. Yo era papá de dos hijitas. Los tres nos abrazamos. Nos dimos cuenta que, después de tantos años de entrenamiento, habíamos cumplido la misión de todo bombero en su vida profesional. Pudimos concretar nuestro sueño de hacer un rescate. Y gracias a Dios salió todo bien. Siento que es importante tanto para mí, como para compañeros que ya no están en el cuartel. Y también siento que sirve contar esta historia para las nuevas generaciones”.

Desde el Área de Prensa de la institución manifestaron el interés de contactar a los dos niños, actualmente adultos, para poder reencontrarlos con los bomberos.